Problemas en la infancia y adolescencia

Terapia para niños y adolescentes para solucionar conflictos de

ansiedad infantil baja autoestima depresión enuresis encopresis problemas de conducta trastorno por déficit de atención terrores nocturnos y pesadillas trastornos del desarrollo

En el desarrollo de los problemas psicológicos de niños y adolescentes influyen muchos factores de carácter biológico como psicológico. También proceden estos factores del entorno familiar, académico y social.

En las etapas iniciales de la vida de los menores, estos se encuentran inmersos en un proceso continuado de cambio. En estas etapas dichos factores pueden influir en el origen y mantenimiento de muchos problemas. Diferenciar si una conducta o comportamiento son parte de la evolución infanto-juvenil o se trata de un problema no siempre es fácil. Un terapeuta les puede ayudar a salir de dudas.

TIPOS DE PROBLEMAS PSICOLÓGICOS RECURRENTES EN NIÑOS  Y ADOLESCENTES

En C.P.A. Psicólogos tratamos los siguientes problemas:

Ansiedad infantil: El desarrollo de cualquier persona viene acompañado de miedos, miedos unidos a retos y cambios que se van superando. En el caso de niños y adolescentes, en ocasiones no poseen las herramientas necesarias para superarlos adecuadamente. 

Esto puede provocar que cambien su carácter, que dejen de ser divertidos y espontáneo s y pasen a preocuparse excesivamente, que tengan miedo a la soledad, a la oscuridad… Los miedos pueden enfocarse a situaciones sociales, amenazas, miedos a afrontar alguna situación (nadar, montar en coche, ir al médico…).

Los problemas de ansiedad más comunes son:

  • Preocupación excesiva por síntomas físicos: miedo a atragantarse, miedo a morirse.
  • Ansiedad social: timidez, miedo a situaciones sociales, a ser ridiculizado o rechazado.
  •  Ansiedad producida por conflictos entre los padres o la familia, separaciones.
  • Ansiedad de ejecución; relacionado con superar algún reto (aprobar un examen por ejemplo) o situación en particular.
  • Miedo a estar solo, sin compañía.
  • Ansiedad de separación; de la madre o de alguna figura de apego, produciéndose incluso crisis de angustia.
  • Miedo a la oscuridad.

Baja autoestima: un niño con adecuada autoestima acepta sus defectos y sus virtudes. La influencia de la sociedad en ocasiones es demasiado fuerte para algunos niños y hace depender su autoestima de la aceptación de los demás o de que cumplan ciertos criterios sociales (como vestir de marca, estar delgada, tener unas zapatillas de una marca determinada…) o puede estar enfocado al miedo a fracasar en las notas o algún otro aspecto.

Aquí es cuando comienzan a sufrir, cuando no pueden cumplir esos criterios y se sienten presionados. La baja autoestima puede generar muchos problemas: de ansiedad, depresión, problemas de relación social, problemas de adaptación…

Depresión: En los niños y adolescentes la depresión puede estar enmascarada en otra sintomatología como:

  • Irritabilidad; el niño o adolescente se irrita de forma más contínua que antes.
  • Trastorno del apetito.
  • Aislamiento social; no quiere salir, no quiere ir al colegio o al instituto.
  • Trastornos del sueño.
  • Fatiga.
  • Intentos de suicidio.
  • Apatía, falta de motivación.

Enuresis: Se trata de la micción involuntaria o, en otras palabras, hacerse pis. Es un problema muy frecuente en niños. En muchos casos se resuelve de forma espontánea pero en otras no.

Un psicólogo ayuda a determinar la causa de esa micción incontrolada. Para controlar los esfínteres es imprescindible que el sistema nervioso tenga un cierto nivel de maduración. Normalmente:

  • Entre los 15-18 meses el niño avisa de que tiene ganas de orinar.
  • A partir del año y medio, el niño se anticipa y puede saber cuándo tendrá ganas de hacer pis.
  • Después de los dos años de edad, comienza a controlar e ir solo al baño. Casi todos logran el control a los 3-4 años.

Si su hijo no cumple estos criterios, el psicólogo le puede ayudar a determinar la causa (factores ansiógenos que puedan influir, el estado de ánimo, celos, no haber aprendido a controlar la micción de forma voluntaria) y a tratarlo de forma exitosa.

Encopresis: La encopresis es la defecación involuntaria cuando no existen patologías nerviosas y orgánicas.

El niño no puede controlar la defecación, se siente avergonzado y puede originar otros problemas, ya que el niño se retrae y tiende a evitar situaciones sociales.

Cuando no existe un estreñimiento que pueda causar esa encopresis, una causa psicológica como un hecho traumático, ansiedad, estrés o un trastorno oposicionista desafiante puede estar en la base del problema.

Los síntomas de la encopresis son:

  • Incapacidad para retener las heces hasta llegar al baño.
  • Defecar en lugares inapropiados (como en la ropa).
  • Mantener las defecaciones en secreto.

Este problema no se diagnostica hasta pasados los 4 años de edad, antes se considera normal.

Problemas de conducta: cuando un niño presenta problemas de conducta, detenerlo es importante ya que ese niño se puede convertir en una persona antisocial en el futuro.

Cuando el niño muestra agresividad hacia personas de su entorno o cosas, muestra hostilidad o recha de forma contínua es adecuado consultarlo con un especialista.

Si su hijo presenta alguno de los siguientes comportamientos, podemos ayudarle:

  • Dañarse a sí mismos, a personas o mascotas.
  • Rompe objetos de la vivienda o de fuera.
  • Roba o rompe reglas.
  • No va a clase.
  • Se escapa de casa.
  • Fuma, bebe o abusa de drogas.
  • Tiene relaciones sexuales frecuentes.
  • Insulta o desafía a padres , profesores o a otros figuras de autoridad

Transtorno por déficit de atención con/sin hiperactividad: El TDHA es un problema infanto-juvenil bastante frecuente.

Cuando el niño presente varios síntomas de los siguientes, sería conveniente que un especialista realizara una evaluación para establecer un tratamiento adecuado:

Síntomas relacionados con hiperactividad:

  •  El niño está inquieto, se retuerce en el asiento.
  • Se levanta del asiento en situaciones en las que debería estar sentado, como en clase.
  •  Con frecuencia corre o salta en situaciones en las que no es apropiado.
  •  A menudo actúa “como si tuviera un motor, continuamente moviéndose y tocándolo todo”
  •  Le cuesta jugar tranquilamente.
  • Habla en exceso.

 Síntomas relacionados con impulsividad:

  • Le cuesta esperar turno.
  • Suele interrumpir las actividades de los demás, como por ejemplo cuando están jugando o hablando.
  • Responde antes de que terminen de formularle una pregunta.

Síntomas relacionados con el déficit de atención:

  • Con frecuencia no presta atencióna los detalles o comete errores por descuido en las actividades escolar.
  • Le cuesta prestar atención a las tareas escolares o a los juegos.
  • A menudo parece no escuchar cuando se le habla.
  • Suele dejar las tareas sin terminar y le cuesta seguir instrucciones.
  • Se distrae fácilmente con estímulos externos.
  • No le gusta o evita realizar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido, como por ejemplo las tareas escolar o domésticas.
  •  Suele perder objetos como libros, lápices, juguetes…

Terrores nocturnos y pesadillas:  Los terrores nocturnos se suelen dar entre los 3 y los 13 años. Este trastorno se caracteriza porque el niño experimenta llanto intenso y miedo mientras duerme y tiene dificultad para controlar el sueño.

Las pesadillas, a diferencia de los terrores nocturnos, se recuerdan a la mañana siguiente. Tu hijo puede sentarse en la cama, gritar y aparentar estar despierto, pero está confundido y desorientado. Puede durar desde un minuto hasta los 30 minutos y no suele hacer mucho caso si se le intenta tranquilizar.

Transtornos del desarrollo:  Los Trastornos del Desarrollo son un conjunto de trastornos caracterizados por alteraciones graves y amplias en el desarrollo de tres áreas conductuales:

  • Habilidades para la interacción social.
  • Habilidades para la comunicación.
  • Comportamientos, intereses y actividades estereotipados.
  • Interfieren gravemente en la vida de quien los padece y en su funcionamiento cotidiano.

Entre estos trastornos podemos destacar:

  • Trastorno de Asperger .
  • Trastorno de Tics.
  • Síndrome de Tourette.

Trastornos de la conducta alimentaria

 Existen trastornos como el trastorno de la ingestión y de la conducta alimentaria en la niñez, la pica y el trastorno de rumiación, que son considerados trastornos de las emociones y del comportamiento.

La pica es el consumo repetido y persistente de sustancias no nutritivas, durante un período de por lo menos un mes. Su práctica no está aprobada culturalmente: pueden comer pintura, arena, cuerdas, ropa, cabellos, excrementos…. Es un problema conductual serio porque puede tener importantes consecuencias para la salud.

La rumiación consiste en la regurgitación de los alimentos del estómago a la boca, masticando la comida de nuevo y volviéndola a tragar. Los niños con este trastorno no parecen experimentar acidez, dolor abdominal o náuseas durante el proceso de regusgitación.

El trastorno de la ingestión alimentaria de la infancia o la niñez se refiere a un conjunto de problemas de alimentación, como problemas de conducta durante las comidas, negativa a comer múltiples alimentos, prolongación del tiempo dedicado a la comida… Pueden producirse conflictos graves durante las comidas y manifestaciones emocionales como la ansiedad o la ira. Al no alimentarse de forma adecuada, se producen problemas de peso y salud.

En C.P.A. Psicólogos, nuestros profesionales hablan con los padres en la primera consulta, considerándolos parte importante de la terapia (puesto que son ellos junto con el niño/a los que implementarán dicha terapia). En esta consulta se establece si el niño necesitará ser evaluado y/o tratado. Esta evaluación trata de determinar cuál es el problema, por qué se ha originado y por qué se mantiene. A partir de los resultados de la evaluación, establecemos la terapia a llevar a cabo, buscando el correcto desarrollo conductivo y social del niño o adolescente.

Tratamiento de problemas psicológicos en la infancia y adolescencia en Valladolid, Ávila y Salamanca

Si tu hijo muestra problemas de conducta en casa o en el colegio, es necesario que acuda a un equipo de profesionales que diagnostique y evalúe la situación. En CPA Psicólogos somos especialistas en el tratamiento de problemas psicológicos y de la conducta en la infancia y adolescencia. En nuestra clínica ayudaremos al niño o adolescente a saber identificar y gestionar sus estados de ánimo y comportamiento.