Psicólogos especialistas en Trastornos de la Conducta Alimentaria en Valladolid, Ávila y Salamanca
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) se caracterizan por una alteración persistente de la conducta alimentaria y/o una preocupación excesiva por el peso, la figura corporal o alimentación, dependiendo del tipo de trastorno. Esto afecta a nivel psicológico, con pensamientos obsesivos y persistentes, y a nivel físico, provocando alteraciones graves en el organismo.
En CPA Psicólogos somos especialistas en el tratamiento de los Trastornos de la Conducta Alimentaria en Valladolid, Ávila y Salamanca. Queremos acompañarte para que recuperes la relación con la comida y la tranquilidad que mereces.

¿Qué son los Trastornos de la Conducta Alimentaria?
Los TCA son trastornos psicológicos que derivan en pensamientos negativos y distorsionados hacia la propia imagen corporal, el peso o la alimentación. Esto conlleva una relación desadaptativa con la comida que impide llevar una alimentación saludable y aportar los nutrientes necesarios al organismo.
Si la conducta se mantiene en el tiempo de forma prolongada, puede derivar en graves problemas tanto psicológicos como físicos, pudiendo requerir de ingresos en el hospital o poner en riesgo la vida. Por ello, el abordaje temprano por parte de especialistas es fundamental.

Tipos de Trastornos de la Conducta Alimentaria
Los TCA son diversos y cada persona los experimenta de una manera única. A continuación, explicamos los más frecuentes en consulta que son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y los trastornos por atracón, entre otros.

Anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa se da cuando el paciente restringe de forma severa la ingesta de alimentos, derivando en un peso significativamente bajo para su edad, sexo, desarrollo y estado de salud. Estos pacientes sufren un miedo excesivo a aumentar de peso y existe una alteración profunda de la percepción de la propia figura.
Para evitar ganar peso, la persona realiza conductas muy dañinas como la restricción extrema, el uso indebido de laxantes o enemas y el ejercicio físico compulsivo. A pesar de lograr una bajada de peso acusada, la insatisfacción y la obsesión continúan de manera grave.

Bulimia nerviosa
La bulimia nerviosa es un trastorno difícil de detectar. Las personas que sufren bulimia sufren episodios de atracones a escondidas en los que pierden el control sobre la ingesta de alimentos, consumiendo grandes cantidades de comida en poco tiempo. Tras el atracón, surgen los sentimientos de culpa y vergüenza que conducen a la fase de purga, que consiste en eliminar la comida ingerida a través de conductas poco saludables, como vomitar, usar laxantes o ayunar.
A los ojos de los demás, la persona puede aparentar tener un peso normativo o incluso por encima de la media, lo que dificulta aún más detectar la bulimia. Sin embargo, la bulimia afecta tanto a nivel psicológico por la preocupación excesiva y los pensamientos relacionados con el físico, como fisiológicamente por el daño al sistema gastrointestinal, entre otros.


Trastorno por atracón
La persona que sufre trastorno por atracón experimenta episodios recurrentes de atracones y consumo descontrolado de alimentos en poco tiempo, lo que genera un profundo malestar.
La diferencia principal entre la bulimia y el trastorno por atracón radica en que, en los trastornos por atracón, no existen conductas compensatorias recurrentes, es decir, no hay purgas ni vómitos. La persona suele comer a escondidas, a un ritmo muy rápido y la cantidad de comida es tal que la persona termina sintiéndose mal, no solo psicológicamente, sino físicamente.

Síntomas principales de los TCA
Aunque los síntomas de los TCA varían en función del tipo de trastorno, existen señales de alerta que ayudan a identificar la necesidad de pedir ayuda profesional.
- Pensamientos constantes y obsesivos sobre el físico o una percepción distorsionada del propio cuerpo.
- Evaluarse en el espejo de manera recurrente para detectar defectos
- Dietas extremas y restrictivas
- Emociones negativas con respecto a la comida como sentimientos profundos de culpa, angustia o vergüenza tras comer.
- Evitar comer en público o esconder comida
- Utilizar muchas capas de ropa al salir a la calle
- Conductas de purga o compensación como provocarse vómitos, saltarse comidas, atracones o abuso de laxantes, diuréticos…
- Ejercicio físico compulsivo e intenso orientado al consumo de calorías
- Pérdida de peso, anemia, cansancio, problemas intestinales, cambios de peso frecuentes…
- Aislamiento social y cambios en el estado de ánimo (irritabilidad, tristeza, ansiedad…)



