La Navidad es una época de celebración, de regalos, luces y comida, pero también de nostalgia. Y es que, en este tiempo de reuniones familiares y de momentos bonitos, también se pueden experimentar momentos agridulces cuando se ha perdido a un ser querido y aparece el síndrome de la silla vacía.
Una silla vacía en una cena o comida navideña representa una ausencia que duele especialmente en estos días señalados y se intensifican sentimientos como la culpa por disfrutar cuando esa persona ya no está. Desde CPA Psicólogos, te traemos algunos consejos para sobrellevar una pérdida de la mejor manera posible durante estas fechas.

¿Qué es el Síndrome de la Silla Vacía?
Este término se utiliza para describir las emociones que surgen ante la ausencia de un ser querido en momentos significativos. Las reuniones navideñas suelen estar marcadas por la cercanía y los recuerdos compartidos, por lo que la ausencia de alguien importante puede generar una fuerte sensación de vacío. Es normal echar de menos a esa persona, desear que estuviera presente y sentir cierta culpa al celebrar sin ella.
El síndrome de la silla vacía hace referencia precisamente a ese lugar que antes ocupaba alguien significativo y que ahora permanece libre. Aunque suele asociarse a una pérdida por fallecimiento, también puede aparecer tras una ruptura, la distancia física u otras circunstancias que impiden compartir estas fechas juntos.
5 formas de gestionar el Síndrome de la Silla Vacía
Honrar la memoria de forma simbólica
Entre todos los presentes podéis buscar alguna manera simbólica de recordar o hacer un pequeño homenaje a la persona ausente. Por ejemplo, dedicando unas palabras antes de la cena, haciendo un brindis o encendiendo una vela. Es una forma de darle un espacio en esta nueva realidad.
Mantener las rutinas y tradiciones
Debemos seguir con nuestras rutinas y tradiciones, hacer las cosas que nos hacían felices cuando estaba esa persona, aunque ahora cuesten más y las disfrutemos menos. Y no debemos sentirnos mal por estar alegres o celebrar las fiestas.
Validar las emociones sin exigirse estar bien
También es importante reconocer y aceptar las emociones que se están sintiendo y no obligarse a estar feliz cuando no apetece. Intenta compartir ese dolor con alguien cercano para aliviar un poco la carga. No debe convertirse en un tema tabú. Si la pérdida ha sido de un familiar, es probable que el resto esté igual que tú y, aunque no todo el mundo vive el duelo de la misma manera, podéis apoyaros.
Acompañar a los niños en su propio duelo
Si hay niños pequeños en la familia, hay que prestarles especial atención y observar sus emociones y comportamientos. Si son lo suficientemente conscientes, puede que también echen de menos a esa persona y es importante trabajar el duelo con ellos. No es necesario esconder nuestras emociones, deben entender que es normal estar triste.
Si esta ausencia se te está haciendo especialmente difícil o sientes que el dolor te desborda, buscar apoyo profesional puede marcar una gran diferencia. En CPA Psicólogos, contamos con expertos para acompañarte en el proceso de duelo, ayudarte a comprender lo que sientes y darte herramientas para afrontar estas fechas.


